Por: Juan Carlos Jácome
jcjacome@emsconsultores.com
Linkedin: jjacome
Instagram: jc.jacome

“…la polémica siempre estará alrededor de toda persona que deba tomar una decisión que implique sanción, y los árbitros de fútbol no son la excepción”.

La polémica en torno al arbitraje en el fútbol es algo que se origina en aquel preciso instante cuando recae sobre una persona la responsabilidad y obligatoriedad de emitir un juicio respecto del comportamiento de terceros. Precisamente, la polémica nace cuando se toma una decisión y esta no es del agrado de quien la recibe y/o de su equipo por cualquier sea esta la razón, En definitiva, la polémica siempre estará alrededor de toda persona que deba tomar una decisión que implique sanción, y los árbitros de fútbol no son la excepción.

” …a mediados del año 2021 resulta inverosímil que, con tanta información disponible, con equipos y sistemas informáticos sofisticados, el arbitraje en el fútbol y su legitimidad dependan de esta suerte de pesos y contrapesos y no de algo un poco más objetivo, pragmático, determinístico”.

Ahora, la existencia de polémica en el arbitraje no viene sola, tiene sus aderezos. Uno de estos es la duda. Sí, al existir algo polémico, no es descabellado pensar que un grupo no despreciable de personas podría cuestionarse la legitimidad de la institucionalidad del arbitraje o incluso de su moralidad. Al final, la legitimidad del arbitraje será la resultante en cada punto del tiempo del ejercicio de todo este conjunto de percepciones, de fuerzas. Sin embargo, a mediados del año 2021 resulta inverosímil que, con tanta información disponible, con equipos y sistemas informáticos sofisticados, el arbitraje en el fútbol y su legitimidad dependan de esta suerte de pesos y contrapesos y no de algo un poco más objetivo, pragmático, determinístico.

¡Que malo ese arbitro! ¡Que mal que pitó Fulano! ¡El árbitro no influyó en el partido! son algunos de los cometarios que muchos hacemos cuando un partido ya ha finalizado e intentamos de alguna forma asignarle un valor, un puntaje, al desempeño del arbitraje. Y es que esta es precisamente la variable objetivo, aquello que casi todos valoramos subjetivamente pero que quisiéramos asimismo hacerlo de forma más objetiva: el desempeño del árbitro al final del partido.

“… el hecho de que un árbitro tome mayor número de decisiones correctas en un partido, implicará que tendrá un mejor desempeño. Similarmente, cuando un árbitro aumente el número de desplazamientos adecuados dentro del campo de juego, el desempeño del árbitro también se comportará de forma similar.”

Ahora, si nos preguntásemos ¿qué podría explicar el desempeño de un árbitro durante un partido de fútbol?, podríamos mencionar que esta variable se desprende de dos aspectos: 1) correctas decisiones, y 2) un adecuado movimiento dentro del campo de juego. Esto es, un árbitro que se desplace adecuadamente en la cancha y cada vez que tenga que decidir, lo haga correctamente, entonces se puede decir que ha sido un buen arbitraje. Es decir, estos dos factores por separado explicarían la variable objetivo en este problema. Intuitivamente, el hecho de que un árbitro tome mayor número de decisiones correctas (menos errático en sus apreciaciones) en un partido, implicará que tendrá un mejor desempeño. Similarmente, cuando un árbitro aumente el número de desplazamientos adecuados dentro del campo de juego, el desempeño del árbitro también se comportará de forma similar.

No alt text provided for this image

Veamos, ¿qué es lo que describiría a un juez central o a un juez de línea de adecuado movimiento dentro del campo de juego? A mano alzada se podría establecer que, si un juez de línea se desplazó durante todo el tiempo de juego perfectamente alineado con el penúltimo defensorentonces tuvo un adecuado desplazamiento. Por su parte, cuando se trata de realizar este mismo ejercicio para un juez central, las cosas cambian un poco. Para un juez central lo adecuado en sus movimientos se relaciona mayormente con las veces que este se desplazó a lo largo de las dos diagonales del campo de juego durante el partido, así como también con la cercanía que mantuvo respecto de la pelota mientras esta estuvo en juego.

No alt text provided for this image

Si transformamos lo mencionado en variables, el adecuado desplazamiento de un juez de línea se relacionará con la distancia existente entre la posición de este y la del penúltimo defensor, visto desde la banda lateral del campo de juego. De esta forma, si el juez de línea siempre está alineado con este defensor, la distancia entre ambas posiciones será siempre igual a cero, representando esto un excelente movimiento dentro del campo de juego. En específico, la variable de medición sería una variable de conteo; esto es, una variable que contabilice las ocasiones en que la distancia es igual a cero durante los N minutos que dure el partido: número de veces en las que el juez de línea estaba alineado con el penúltimo defensor.

No alt text provided for this image

Por otra parte, si convirtiésemos lo mencionado antes para el juez central en variables, estas serían 4. Las tres primeras variables explicarían los movimientos sobre las diagonales y la cuarta la distancia del juez respecto de la jugada.

  • La primera de ellas sería el número de ocasiones en las que el juez central se desvió de las diagonales durante los N minutos de duración del partido.
  • La segunda variable sería la duración de cada desviación de las diagonales durante el tiempo de juego.
  • La tercera variable sería por consecuencia la distancia en la que el juez central se desvió de las diagonales en cada ocasión durante el tiempo de juego.
  • Y finalmente, la cuarta variable sería la distancia entre la pelota y el juez central a lo largo del partido y mientras se estuvo en juego.

“Para un juez central lo adecuado en sus movimientos se relaciona mayormente con las veces que este se desplazó a lo largo de las dos diagonales del campo de juego durante el partido, así como también con la cercanía que mantuvo respecto de la pelota mientras esta estuvo en juego.”

Entonces, si de alguna manera se pudiesen obtener datos reales que permitan asignar valores al número de ocasiones en las que el juez central se desvió de las diagonales durante los N minutos de duración del partido, de la duración y de la distancia de cada una de estas desviaciones, así como también de la distancia entre la pelota y el juez central a lo largo del partido y mientras se estuvo en juego, sería factible cuantificar el grado de excelencia de los desplazamientos del juez central dentro de la cancha, y consecuentemente, intentar explicar el desempeño de su arbitraje. Para el caso del juez de línea, lo mismo se podría lograr si se obtuviese el número de veces en las que este se encontrara alineado con el penúltimo defensor.

“Entonces, si de alguna manera se pudiesen obtener datos reales que permitan asignar valores, sería factible cuantificar el grado de excelencia de los desplazamientos del juez central dentro de la cancha, y consecuentemente, intentar explicar el desempeño de su arbitraje.”

Pero ¿para qué generar datos, modelar y medir esto? La respuesta no es compleja. Por ejemplo, midiendo objetivamente la excelencia en los desplazamientos del árbitro se tendría algo concreto a la mano como para establecer comparaciones entre un árbitro u otro, y estructurar un ranking objetivo para los árbitros de una federación. Paralelamente, todo esto podría ser útil también para designar árbitros de forma eficiente, es decir, para identificar cual es el mejor árbitro para un partido determinado. Y estas son solo dos aplicaciones, hay muchas más.

“¿para qué generar datos, modelar y medir esto? … para establecer comparaciones entre un árbitro u otro, y estructurar un ranking objetivo para los árbitros de una federación … para identificar cual es el mejor árbitro para un partido determinado.”

De momento existen soluciones tecnológicas que permiten la generación de este tipo de información o datos partido a partido que, combinándola con los métodos estadístico y modelos matemáticos precisos, viabilizarían medir el desempeño de los árbitros. Si las ligas y federaciones en realidad buscan aumentar la objetividad respecto de estos temas arbitrales, no transitar por el camino que propongo sería simplemente perpetuar el juego de la gallina ciega.

“De momento existen soluciones tecnológicas que … viabilizarían medir el desempeño de los árbitros … no transitar por el camino que propongo sería simplemente perpetuar el juego de la gallina ciega.”