(Rize, junio 15).- El uruguayo Fernando Muslera, arquero del Galatasaray de Turquía, la tarde del domingo mientras disputaba un partido contra el Rizespor por la fecha 27 de la liga de ese país, tras su afán de defender la portería, chocó fuertemente provocándole una doble fractura de tibia y peroné del pie derecho.

Apenas transcurrían 14 minutos del primer tiempo cuando se produjo esta fuerte lesión. Esta fractura se da por un traumatismo directo en los dos huesos que son la tibia que es el hueso más grueso y el peroné que es más delgado entre los dos, unidos por la membrana interósea, también por ligamentos que se encuentra en la zona distal y proximal lo cual permite que la estructura sea móvil, un poco elástica, para que no sea rígida.

Al ser el fútbol un deporte de contacto es común que se den este tipo de lesiones, además otro de los factores que intervienen es que el fútbol estuvo en para por casi tres meses, por la pandemia del COVID-19.

A pesar de que los clubes tomaron medidas por medio de videollamadas para controlar con ejercicios diarios desde sus casas para mantenerlos en buen estado físico, sabíamos que al no realizar trabajos en cancha iban a volver más susceptibles a lesiones.

El tratamiento de fractura para un futbolista siempre va a ser una cirugía, como primer punto hay que inmovilizar la zona, luego verificar si la fractura es expuesta es decir que traspasa la piel o cerrada. Para saber la ubicación exacta el médico debe realizar una radiografía, además una resonancia magnética para descartar el compromiso de estructuras blandas.

La cirugía para realizarse es la osteotomía que consiste en hacer una incisión medial y se les inserta parcialmente el colateral medial, separando la pata de ganso (recto interno, sartorio y semitendinoso) hasta encontrar la tibia medial, se ubican clavos para que se consoliden los huesos.

La recuperación va a demorar de dos a tres meses, más la rehabilitación por lo cual Fernando Muslera estará al menos cuatro meses fuera de las canchas, deberá tomar reposo, cicatrizar y luego de eso empezar con el proceso de rehabilitación a cargo de un fisioterapeuta, donde los trabajos serán progresivos de inicio para retomar la fuerza, después se continúa con potencia y ya por último se empieza con trabajos reducidos en cancha.