Barcelona Sporting Club, el equipo torero, el conjunto con mayor número de campeonatos en Ecuador, el equipo de “la mitad más uno”, más claro como dijo el borrachito en aquel poema dedicado a Julio Jaramillo, del siempre recordado Fernando Artieda, “ya solo nos queda Barcelona”.

BSC

Lamentablemente ese párrafo anterior es lo único que se ha perennizado de ese gran club de antaño y del que hoy solo se pueden observar harapos, un club que año tras año se defiende como gato en saquillo, con uñas y dientes, de demandas, sanciones y hasta de posible pérdida de categoría, producto de una profunda crisis económica, dirigencial, deportiva y hasta de seguidores, que hoy acosa al “ídolo del Ecuador”.

Sin embargo, visto a vuelo de pájaro y escuchando las voces sonoras de aquellos adeptos al club guayaquileño, podría decirse, señalarse, culparse, estigmatizarse a directiva tras directiva que ha desfilado por la institución en los últimos 20 años. Más, si se deja tan solo de ver y se empieza a observar el tema con detenimiento, cuadro por cuadro, la cosa pinta diferente, sin por supuesto dejar de lado ciertos actos de corrupción de dirigentes sin escrúpulos que sangraron a una anémica institución hasta dejarla en estado de coma.

Enorme potencial no explotado

Pero la corrupción o desaciertos de las dirigencias y presidentes que fueron parte del club, no son los únicos culpables, y me atrevería a señalar con toda confianza que ni siquiera llevan la mayor parte en las debacles de la organización deportiva guayaquileña, para mi, la troncha, la pata gorda de todo, la llevan sobre sus hombros los distintos o continuos, ¡no lo se!, departamentos de mercadeo y relaciones públicas, ignorantes absolutos y en mayúscula de lo que significó cumplir con sus funciones, señoras y señores que leen este articulo, han sido verdaderos “pipones” dentro del BSC, se han llevado el billete de alivio, porque es inaudito e inadmisible, que siendo un club tan grande, un fenómeno nacional, reconocido por muchos nacionales y extranjeros que alguna vez conocieron lo que es Barcelona Sporting Club, no es posible que con estos antecedentes no exista estrategia de marketing que permita rebosar esas arcas, hoy resecas y agrietadas por culpa de la vagancia cerebral del que contrata y del contratado, simplemente ¡no es posible!.

Luego de culminar mi certificación en Marketing y Patrocinio deportivo en la Universidad del club Barcelona de España, fue como si me hubiera pasado lo que le pasó a Buda en su despertar, fue experimentar un nirvana y ver claramente el potencial enorme con el que cuenta esta institución para en vez de crisis, vivir en un superávit, y que simplemente nadie se ha tomado hasta ahora, dentro del departamento de marketing, la tarea de pensar siquiera un poco en proyectos, estrategias y creo que ni siquiera haberse planteado metas claras para favorecer la economía de la institución.

Poco público en el estadio

¿Cómo explicar que, en un estadio de 75.000 personas, casi por lo general solo asistan entre 3.000 y 5.000 espectadores? Y este es un mal que no solo lo vive Barcelona, sino varios equipos del país, la respuesta es sencilla, falta de incentivos para el hincha, falta de estrategias que hagan que el aficionado se sienta atraído por ir a ver a su equipo, y esto responde a que el aficionado se ve usado como un objeto que solo sirve para comprar boletos e ir a ver un partido de fútbol, se siente irrespetado, poco valorado y sobre todo, NO SE SIENTE PARTE IMPORTANTE DE LA INSTITUCIÓN, ¡y yo pregunto!, ¿Acaso no sería la permanente asistencia de hinchas al estadio la que derrumbaría cualquier crisis que quiera tomar las riendas de un club? ¡Claro que sí! ¡Por supuesto que sí!, pero los genios del marketing que desfilan por el cuadro torero, no tienen la más mínima idea del rol que juega el aficionado en la estructura y soporte económico de un club, y aquí también incurren en el error los directivos.

En pleno siglo XXI, donde la tecnología es la más maravillosa y accesible de todos los tiempos, se sigue recurriendo a la “maravillosa estrategia” de las entradas baratas para atraer a los hinchas, quien una vez más, siente que solamente le están vendiendo algo y él es un tonto útil que debe adquirirlo solo “porque si”, ¡Increíble!, ¿Dónde se les quedó el MIX de marketing a estos sabios marketeros del siglo XXI?

Si el equipo torero se jacta de tener la mitad más uno de los hinchas del Ecuador, ¿cómo se explica que su número de socios cotizantes y al día no sobrepase los 12.000?, aquello es una clara muestra de la falta de aplicación de estrategias de marketing para atraer a hinchas de otras regiones del país a que se afilien a la institución, no solo enfocarse en Guayaquil y alrededores, sino atacar otros mercados objetivos que están abandonados y cuyo abandono, hace que las nuevas generaciones de dichos nichos de mercado, ganen afinidad hacia otras instituciones y lo que es aún peor, que quienes eran afines al club, pierdan dicha afinidad y se cambien de bando, pura y clara “zona de confort”, no hay ideas y tampoco hay exigencias, aunque las deudas no los dejen ni dormir.

Mejorar estrategia de mercadeo

Pero el número de hinchas, el enorme y grandioso estadio, no es lo único desaprovechado por quienes deberían inflar las cuentas de la organización, sino que también se desaprovecha los patrocinadores de peso que tiene el club, el más importante de todos, nada más y nada menos que Banco Pichincha, una de las instituciones bancarias más grandes e importantes del país, sino la más grande e importante de todas, yo me atrevería a afirmar que dicha alianza casi casi ha pasado desapercibida en materia de generación de ingresos realmente importantes, que no tengan que ver únicamente con el desembolso inicial por derechos de patrocinio, y de la misma manera en cuanto al retorno de la inversión para la institución bancaria, si esto es así, ¡y todos los indicadores parecen apuntar a que es así!, Barcelona está sujeto a mantener el valor por patrocinio e incluso, “ojalá y esté errado”, a reducir sus costos, pues hay que tener en cuenta que una parte importante de lograr un patrocinio, es la audiencia con la que cuenta una institución deportiva y la aceptación y comodidad que esta audiencia siente hacia la organización, y no hay que mirar muy profundo para darse cuenta de que actualmente la escuadra guayaquileña no está de mieles con su hinchada, esto hace que cualquier patrocinador se replantee si es realmente beneficioso o no mantener dicha alianza, pero además, porque las activaciones de los patrocinios, o han sido deficientes o nulas, con una institución bancaria tan importante, generar productos de marketing que ayuden a ambas partes a generar beneficios, no es nada complicado, alternativas hay miles si se mira un poco más allá de la punta de la nariz, claro está que las anteriores dirigencias no lo han hecho.

Un mendigo sentado en banco de oro

Hoy ya hay una nueva directiva en la institución amarilla, una que llega con todas la luces prendidas al igual que la ilusión, me atrevo a decir que es un sentimiento que se manifiesta en toda directiva, esperemos que ésta, que también estará guiada por otro ex jugador del club y que también ha sido una leyenda torera, Carlos Alejandro Alfaro Moreno, rompa el molde, dispare unas cuantas cachetadas a quien se duerma en los laureles, que busque ingenio para aprovechar ese banco de oro donde se encuentra sentado un mendigo llamado Barcelona, ojalá esta directiva entienda, que la imagen es importante y eso también incluye sitios web, tiendas online, redes sociales etc., pero que además, la tecnología hoy forma parte de todo a nuestro alrededor y que, las grandes instituciones no solo se enfocan en el club de fútbol, sino que extienden el término deportivo a otras áreas que, quizá eran ajenas a la visión tradicional de la institución, pero que hoy en día son alternativas y estrategias que generan ingresos importantes y que podrían ser un impulso por demás revitalizante en el camino a la grandeza que se desea alcanzar, Barcelona está en pañales y es momento de que use pantalones y se ponga en marcha, hay un mundo de barcelonistas dentro y fuera del Ecuador con un nudo en el pecho queriendo volver a gritar hasta las lágrimas. “Un solo ídolo tiene el Ecuador, Barcelona campeón, Barcelona campeón, Barcelona es el campeón”.

Por: Alberto García

@Albertobich_G Desde Moscú, Rusia