Por: Juan José Cañarte

(Guayaquil, marzo 8).- Carlos Daniel Gorosito, entrenador de básquet profesional nacido en Rosario, Argentina, es uno de los directores técnicos más importantes de la Liga Nacional de Baloncesto Femenino de Ecuador. El rosarino tiene más de 35 años de experiencia como entrenador de baloncesto, ha dirigido 15 equipos ecuatorianos y más de 25 conjuntos en total, entre clubes y federaciones deportivas. En el 2007 llegó a Ecuador para dirigir la Federación Deportiva de Bolívar y empezar su trayectoria dentro del baloncesto ecuatoriano. 

Liga de las Américas, Juego de Las Estrellas, Liga Sudamericana Femenina y Liga Nacional de Básquet Profesional de México, son algunos de los grandes torneos donde el entrenador ha participado. Actualmente se encuentra dirigiendo al campeón de la Liga Nacional de Baloncesto Femenino, el equipo de Machala, Audaz Octubrino. El elenco machaleño se prepara, de la mano del técnico rosarino, para su participación en la Liga Sudamericana Femenina de Baloncesto 2021, que se disputará en Chile, Colombia y Argentina. 

Carlos Gorosito compartió con Revista Winner algunas de sus experiencias, objetivos y expectativas del futuro.

¿Cómo fueron sus inicios en el baloncesto? ¿Cómo llega a Ecuador para establecerse como director técnico?

Vengo de una familia de clase media y es costumbre, para todo niño argentino, comenzar su vida deportiva jugando al fútbol. Mi mamá me llevaba en bicicleta a los entrenamientos, pero mis condiciones físicas fueron el ancla para que otros chicos me hicieran bullying. El fútbol siempre ha sido un medio muy hostil, no me sentí cómodo y encontré refugio en el básquet, me enamoré de él y aquí estoy. 

Empecé como jugador a los 12 años y, a los 14, me fui a un club grande. En ese momento me invitaron a ser monitor de los jugadores pequeños y ahí empezó mi carrera como entrenador, a los 14 años. Pasé todo mi aprendizaje como técnico en el Club Atlético Newell’s Old Boys de Rosario y a los 21 años empecé a dirigir la categoría senior del Club Libertad. En mi primer año como entrenador senior me tocó conducir jugadores de 30 años, uno de ellos me enseñó muchísimo y me ayudó en mi formación profesional. 

Luego de todo ese proceso de constitución como entrenador, en el 2007, luego de 6 años de constantes llamadas para que venga a Ecuador, decidí dar el paso. El primer equipo que me recibió fue la Federación Deportiva de Bolívar, ahí tuve mis inicios en Ecuador. Aun así, mi primera participación en la liga nacional se dio en el 2008, con el Club Social y Deportivo Huracán. 

¿Qué equipos ha dirigido en Ecuador y cuáles han sido sus logros más importantes? 

En Ecuador dirigí: 

  • Federación Deportiva de Bolívar (2007/09 – 2011/12)
  • Club Social y Deportivo Huracán (2008) 
  • Federación Deportiva de Tungurahua (2009-2012)
  • Club Deportivo Mavort (2010)
  • Federación Deportiva Zamora Chinchipe (2010)
  • Club Deportivo JG (2010/11)
  • Club Especializado CKT (2012) 
  • Liga Deportiva Guerreros del NEUMANE (2013) 
  • Club Deportivo UTE (2013/14)
  • Federación Deportiva de Chimborazo (2016)
  • Club Deportiva Victoria (2016)
  • Riobamba Sporting Club (2017) 
  • Lums de Ambato (2018)  
  • Audaz Octubrino (2020 – Actualidad)

Todas las experiencias con los distintos equipos fueron importantes, sin embargo, destaco algunas participaciones excelentes, por ejemplo, el título nacional con el Club Deportivo UTE, que nos llevó al tercer lugar en el Campeonato Sudamericano de Clubes Femenino 2014. También, disputar la final del campeonato nacional con Lums en el 2018 y ahora el título con Audaz Octubrino, 4 títulos de mujeres, 3 finales y 2 campeonatos. 

Esta va a ser mi segunda Liga Sudamericana, espero un mejor resultado que en el 2014. En la rama masculina también he conseguido grandes participaciones y finales importantes. 

Se encuentra actualmente en Audaz Octubrino, consiguieron el título del 2020 y se clasificaron para el Sudamericano en Colombia. ¿Cómo es su estilo de juego? 

Audaz es un equipo que se fue formando de a poco, empezamos con un objetivo y terminamos con uno mucho más grande. La idea era fomentar el deporte en Machala y darle oportunidad a muchas chicas jóvenes, que puedan ver cómo se trabaja a ese nivel. Fuimos creciendo paso a paso en la posibilidad de ser campeones. El conjunto fue muy heterogéneo, teníamos 5 jugadoras de gran nivel, 5 novatas de muy corta edad y 2 jugadoras de edad intermedia y con algo de experiencia. Aquí todas mis jugadoras tuvieron relevancia y participación en el grupo, desde la más joven hasta la más experimentada. 

¿Cómo se gestiona un equipo con grandes figuras y jugadoras con muy poca experiencia en el básquet profesional? 

Más allá de la experiencia que tenga cualquier jugadora, lo importante es que son excelentísimas personas y nunca se olvidan de que ellas, alguna vez, también fueron jóvenes. Estas deportistas fueron compartiendo sus conocimientos, fueron ayudando a que las chicas entiendan cómo se entrena a un nivel más exigente. Está en la esencia de las grandes jugadoras crecer, ver crecer a las demás y dar constantemente su ejemplo para lograr balancear al equipo perfectamente. 

¿Cómo fue el tiempo de la pandemia para usted como entrenador? ¿Qué dificultades suscitaron alrededor de los entrenamientos, comunicación y preparación con las jugadoras? 

Este equipo se constituyó ya en el mes de noviembre, sin embargo, si nos adaptamos a las circunstancias. Tuvimos reuniones con las jugadoras por Zoom, se estipularon fechas con relación a los entrenamientos y se les pidió que llegaran de la mejor manera. Una vez que estuvimos todos fuimos puliendo con lo que ya venían trabajando las chicas. Empezamos de muy abajo, pero este trabajo sirvió para prevenir lesiones, llegar con buen ritmo y rendir durante todo el campeonato. De hecho, al comienzo Audaz llegó con muy buen ritmo defensivo, pero no ofensivo. Ahora estamos trabajando mucho más la parte ofensiva, dadas las exigencias que presenta un Sudamericano. 

Audaz Octubrino va a participar en marzo, por el Grupo B, en la Liga Sudamericana 2021. ¿Cuáles son sus expectativas para este torneo?, ¿cómo se están preparando?, ¿tienen nuevos refuerzos?

El equipo, para este sudamericano, se va a complementar con el refuerzo de la alera Verónica Muñoz, fue seleccionada nacional hace algún tiempo y tuvo un excelente rendimiento. También tenemos el refuerzo de tres jugadoras americanas: Shacobia Barbee, que ya está con nosotros, es una jugadora de 26 años, 1.80 metros de estatura y fue reclutada para la WNBA. El sábado llegó Verónica Preciado, rookie para el básquet FIBA, tuvo participación en la Universidad de Utah y Universidad de San Francisco. Por último, Jacinta Monroe, que estuvo en la WNBA algunas temporadas y llegó el domingo. 

Hemos hecho lo que tenemos a nuestro alcance, buscando lo mejor para reforzar el equipo. Tenemos como objetivo avanzar y competir durante todo el torneo, por eso, estamos haciendo un inmenso esfuerzo. Queremos llegar al “final four” y pelear dentro de él para alcanzar el podio. 

¿Cuáles son las claves para manejar un equipo de básquet? 

El nivel de la enseñanza táctica no está alejado de la formación de valores, eso es fundamental en cualquier gestión de un equipo de básquet. Ahora, el entrenamiento de mujeres requiere de un análisis más exhaustivo y conocer bien a cada una de las jugadoras. Todas pasan por distintos estados emocionales durante el día y lo vital es encontrar la mejor manera de comunicarte con ellas. 

¿Qué cree que le falta al básquet ecuatoriano femenil y a las instituciones encargadas de este deporte en Ecuador? 

No solo al básquet femenino, al básquet en general le falta mayor apoyo de la empresa privada y la aparición de nuevos dirigentes con nuevas ideas, empuje y entusiasmo para ayudar al baloncesto. El material humano está, las chicas ecuatorianas tienen muchísimo potencial y tienen hambre de conseguir grandes cosas. Falta que los dirigentes vayan generando esa estructura que permita que el básquet ecuatoriano se siga desarrollando. 

¿Cuáles son sus próximos objetivos como entrenador? 

A nivel personal todavía tengo algunos años para dar, hay que ser conscientes de que no se dirige hasta cuando uno quiere sino hasta cuando uno puede. En el 2018 estuve en el Club Panteras de Aguascalientes en México, no fue lo que esperaba y los resultados no se dieron. Mi objetivo es salir del país y tener otra experiencia fuera del Ecuador. Buscar un horizonte donde haya una mejor estructura y competitividad para volver aquí y poder dejar un legado mayor.