(Quito, mayo 13).- El arquero de El Nacional, Máximo Banguera, contó cómo se dio su llegada al equipo capitalino, su salida de Barcelona y la interna en la selección ecuatoriana de fútbol. Además, reveló que estuvo a punto de vestirse con la camiseta del Club Sport Emelec.

Banguera, en diálogo con radio La Redonda, dijo: “Ya había conversado con Johan Padilla, muchos piensan ¿por qué fui a El Nacional si ya hay un gran arquero? pues intenté devolverle el favor a Lucía Vallecilla, cuando jugaba en las inferiores ella me ayudaba mucho, y eso no me hizo dudar en aceptar la propuesta”.

Su llegada a Barcelona y su lucha contra el racismo: “Habían comentarios, de que decían que arquero negro no podía triunfar en Barcelona, eso me llenó de coraje para buscar un espacio, y de ahí llegué por una temporada, al final firmé por más tiempo y me quedé diez años”.

La buena relación con el profesor Guillermo Almada: “El profe Almada marcó mi carrera, valoraba mucho a la persona que trabajaba, tuvimos mucha química, con él había que ganarse el puesto a diario, porque se trabaja constantemente. Almada nos sacaba lo mejor de cada uno, siempre te llevaba al límite en todo sentido para hacerte mejor jugador, eso se valora”.

El fichaje con el Emelec antes de llegar a Barcelona: “Yo tenía contrato con Emelec, firmé con el ‘Ñato’ García, recuerdo que estaba Marcelo Elizaga, pero cuando me fui con la TRI, al regresar habían contratado a Klimowicz y me dijeron que tenía que buscar club, y rompieron contrato conmigo. Yo no tengo problemas con Emelec, mi total respeto para la institución y su hinchada. Es más, mi padre es hincha de Emelec”.

Al finalizar, se refirió a la renuncia de varios jugadores a la selección: “A veces el jugador no tiene ese poder político mediático como para dar a entender que no quiere estar en selección o viene gente en una campaña y te vira todo. El grupo a Quinteros se le fue de las manos y los problemas de ese momento fueron la gota que derramó el vaso y realmente no se podía rendir al 100 porque la persona que teníamos al frente (Villacis) te decía cosas que no tenían nada que ver con el fútbol”.