(Guayaquil, diciembre 30).- El héroe de la jornada final que le dio el título a Barcelona ante Liga de Quito fue el arquero argentino Javier Burrai, quien atajó dos penales, que fueron determinantes para la conquista de la nueva corona, la tan ansiada número 16.

Javier Burrai, nacido en San Nicolás-Buenos Aires, el 9 de octubre de 1990, se inició en las divisiones formativas de Arsenal de Sarandí y luego de pasar por varios clubes de Argentina y Suiza, llegó al país en el 2018 al Macará, donde realizó dos buenas temporadas, que captaron la atención de los recientemente elegidos directivos de Barcelona (octubre del 2019), para ser contratado.

Su inició en esta temporada fue muy bueno, demostrando un gran nivel en las fases previas de la Copa Libertadores, superando a rivales como Progreso de Uruguay y Sporting Cristal de Perú. En la tercera fase previa, ante Cerro Porteño, sufrió una lesión en su rostro que lo dejó fuera de las canchas por varios meses.

Con la llegada del Covid-19, la paralización del torneo en marzo y el confinamiento que se vivió en Ecuador, Javier Burrai logró su recuperación total, para volver a la titularidad en agosto, en el reinicio de LigaPro, siendo figura en varios encuentros, con una actuación destacada que le ayudaron a mantener su arco en cero para empatar o ganar partidos.

La final

Luego de tener grandes actuaciones en los últimos encuentros de la Segunda Etapa de LigaPro y su posterior clasificación a la final para disputar el título con Liga de Quito, siguió con ese nivel alto y su participación fue determinante tanto en la ida, como en la vuelta, pero sobre todo en los penales, en los que atajó los remates de Franklin Guerra y Cristian Martínez Borja.

Al momento de celebrar el título con sus compañeros, que se acercaron para abrazarlo, Burrai exclamó: “Hoy no atajé sólo, fue mi viejo quien voló conmigo”, dijo el guardameta. “Este fue mi viejo, te juro que fue mi viejo”, haciendo referencia a que su padre, Óscar Burrai, quien falleció en octubre, estuvo junto a él.