(Guayaquil, noviembre 23).- El Nacional marcha en zona complicada con el descenso y la crisis futbolística se resume en que el actual es su cuarto técnico de la temporada; pero éste cuenta con una ventaja que los otros no tuvieron: tiene la admiración, respaldo y respeto de los jugadores.

Édison ‘Kinito’ Méndez asumió la dirección técnica de los militares con la consigna de salvar la categoría. Se venía desempeñando como asistente técnico de Javier Rodríguez, quien duró 13 días en el cargo.

Como jugador, Méndez fue campeón con El Nacional, por lo que sabe la responsabilidad que representa defender la historia de la institución que pasa por un momento gris. Actualmente, el club tuvo un respiro con su victoria ante Olmedo; sin embargo, el fantasma del descenso lo sigue rondando.

La dirigencia militar parece haber acertado esta vez. Poner al frente a un técnico que paseó su clase por varios clubes del país y que sobresalió en el extranjero, siendo, además, referente histórico del fútbol ecuatoriano, fue una decisión arriesgada, pero positiva.

Kinito, acostumbrado a los retos y plenamente identificado con la historia del club, aceptó el desafío señalando que su principal objetivo era salvar la categoría.

La inyección anímica dio sus frutos, ya que remontaron un marcador adverso y lograron una victoria a domicilio ante Olmedo. Es el primer triunfo de visitante de los ‘puros criollos’ en la temporada.

Méndez, quien estuvo en los  tres mundiales con Ecuador, y que además anotó el gol en la primera victoria mundialista ante Croacia en 2002, tiene una tarea difícil; pero a la vez, menos dura que sus antecesores. Para sus dirigidos es un honor que alguien que forma parte de la historia del fútbol nacional sea su entrenador, es un lujo que no quieren desaprovechar y que se ha visto en los entrenamientos y en su primer partido.

Pero no todo pasa por la motivación, Méndez se ha preparado para este desafío y quiere demostrar que llegó el momento de que se valore al técnico nacional, más aún si se trata de quien como jugador logró todo lo que se propuso a nivel nacional e internacional.

La apuesta está lanzada. Se logró un triunfo vital, pero el resultado final determinará si fue la decisión acertada y si los partidos que restan serán suficientes para ver si la esencia futbolística que el entrenador trata de inyectar a sus dirigidos logró ser entendida.