Por Ramón Morales Verduga

La última vez que Liga de Portoviejo bajó a Segunda Categoría fue en 2011. Hoy, si no sucede un milagro en las últimas cuatro fechas del torneo de la Serie B, correrá con la misma desazón deportiva. Pero ¿Qué pasó? ¿Qué factores influyeron? ¿Qué errores hubo? ¿En qué hay que mejorar? ¿Cuál será el futuro de la institución? Es necesaria una autocrítica global en todo ámbito a nivel dirigencial, de jugadores y del cuerpo técnico. Cuando se gana o se pierde, todos han dado la cara.

Hay una canción del cantautor argentino Alejandro Lerner: “Volver a empezar”. Ese es el camino principal. Llorar sobre la leche derramada, está prohibido.

Han sido dos años atípicos por la pandemia. Momentos económicos complicados para LigaPro, que lo palparon las distintas instituciones deportivas. Unas se pudieron levantar en el difícil camino lleno de espinas y, otras, como en el caso de Liga de Portoviejo, jamás salieron del irregular camino de resultados y tormentoso abismo deportivo.

Habrá que enmendar errores para que puedan reflotar mejores días, a nivel de una sociedad portovejense que tanto lo necesita. Estamos atrasados en muchos aspectos que hoy, son muy necesarios para sacar adelante a un equipo de fútbol. Entre ellos el poder societario (LDUP no llega a los 100 socios), el trabajo de divisiones formativas, tener un complejo propio, apoyo de las empresas privadas, poder identitario del portovejense, recuperar el ‘manabitismo’ en el equipo, entre otros factores. Aquello no se hace de la noche a la mañana. Se lo realiza teniendo un poder económico y, eso en Portoviejo, es lo que menos existe. Muchos saldrán a decir que estaban listos para agarrar el equipo. Hubiese sido bueno que en la última asamblea de socios, la mayoría de los que se dicen querer a su Capira hayan aparecido. Brillaron por su ausencia.

No soy de los que disfruto crucificar a una, dos o tres personas de lo que hoy vive el equipo manabita. Aquí no valen los pensamientos ‘TOXICOMANIÁTICOS’ e ‘INFELICES’ de unos cuantos. ¿Hubo errores? Sí. Con respeto y argumentos hay que decirlos. Pero meterse en la vida privada con una u otra persona, es de verdaderos ‘MISERABLES’… Muchos en mi querida ciudad tienen rabo de paja. Es decir, un ‘drogadicto’, un ‘político oportunista’ o un ‘frecuente ladrón’, no tienen calidad moral para criticar absolutamente la vida de nadie. Algunos tienen que recordar que las ‘vacas’ primero fueron ‘terneras’… Estoy seguro, que vendrán mejores días para la querida Liga de Portoviejo. De eso, no tengo dudas. Primero, hay que cambiar como sociedad.

RMV