(Guayaquil, junio 14).- Ha finalizado el partido en Gdynia, Ecuador venció 1-0 a Italia y logramos el tercer lugar en la Copa del Mundo de Polonia, todo es celebración, algarabía, júbilo, felicidad, nuestros futbolistas se alistan para recibir la medalla que los acredita con el bronce mundialista.

En medio de tanta celebración, apartado de todos, se encuentra Luis Joel Estupiñán, quien llama la atención del director de cámara de la señal multi destino y se observan lágrimas en sus ojos, sentado en el podio, mirada al piso y entre sus manos la medalla que le acaban de dar.

“En ese momento recordé todo el esfuerzo que hizo mi papá para que pueda llegar hasta ahí, pensé en mi hermana y en todo lo que me tocó pasar. Mi mamá falleció cuando yo era muy pequeño y mi hermana también murió, esta medalla es para ellas que me ven desde el cielo”, fue parte del conmovedor relato de este joven talento de la tricolor mundialista.

“De niño le decía: algún día te voy a recompensar papá, por eso llevarle esta medalla y dársela por el día del padre significa mucho para mí. Para mi papá, que pese a no tener un trabajo fijo y para quien todos los días era una aventura conseguir un empleo, pero aún así nunca nos faltó un plato de comida. Recordé los días en que pese a sus necesidades sacaba los 25 centavos y me daba para que fuera a entrenar”, asegura.

“Me quedan dos años contrato más con Mushuc Runa, tengo una buena relación con Luis Chango que siempre se ha portado bien conmigo. Siempre fui hincha de Barcelona y si hay la posibilidad de jugar ahí sería un sueño cumplido para mí, tengo aún mucho por recorrer y me gustaría llegar en algún momento a la selección mayor”, finaliza el jugador.