(Quito, julio 16).- El argentino Lucas Villarruel, jugador de Liga de Quito, en declaraciones para diario Olé, se refirió a la situación que se vive en la capital por el tema Coronavirus, donde se ha registrado el aumento de casos.

Villarruel, dijo al medio argentino: “¡Hace cuatro meses que no nos ponemos los botines para jugar! Nunca me ha pasado eso, es la primera vez que sucede… Pero bueno, hay que adaptarse a algo nuevo, no nos queda otra. La verdad es que los entrenamientos costaron bastante al principio, pero ahora ya estamos más adaptados. Llevamos un mes trabajando y el campeonato en Ecuador arrancará el 29 de julio, así que eso es importante para nosotros. Pero yo hablo con varios jugadores amigos que están en Argentina y me dicen que ya no se aguantan más, que quieren entrenarse ya”.

La situación crítica que se vive en Quito por la pandemia: “Primero el foco grande de coronavirus estuvo en Guayaquil, aunque hace 20 días que el foco llegó a Quito. Si bien yo estoy en un lugar muy tranquilo, sé que los hospitales están llenos, colapsados y ése es el gran problema… La preocupación más grande es que en los hospitales no hay camillas, no hay respiradores”.

“Gracias a Dios los protocolos que tenemos en el club son buenísimos. Nos sentimos muy cuidados por el club. Creo que si tomás las medidas necesarias en tu casa, va a ser muy difícil contagiarse. Obviamente tenemos la suerte de entrenar por la mañana y a la tarde nos quedamos en casa. Nos controlan bastante seguido, que eso también es importante. Obviamente que siempre está la posibilidad de contagiarse, aunque acá tenemos testeos permanentes y estamos muy controlados”, acotó.

Los protocolos que se siguen en  el equipo ‘albo’: “Nosotros llegamos ya vestidos al club porque nos dieron bastantes mudas de ropa a cada uno. Nos metemos en una carpa que está al aire libre, nos toman la fiebre y al lado nos lavamos las manos, siempre con barbijo. Cada uno tiene su mochila personalizada con su agua, con su jugo y alcohol. Y tenemos la posibilidad de que cada vez que usamos algún elemento, se desinfecta al momento. Primero trabajábamos de a seis y ahora ya lo hacemos de a 12 personas… Y tenemos testeos rápidos muy seguidos, y cada 15 días un hisopado. Es decir, estamos muy bien controlados”.

¿River en desventaja? “Creo que con todo lo que pasó se va a emparejar el fútbol, aunque los jugadores de jerarquía son los que pueden hacer la diferencia. Y River tiene muchos de esos… Pero por supuesto que a ellos les va a costar arrancar, adaptarse, y no sé cuánto más van a estar parados allá… Le va a costar adaptarse a esta nueva normalidad. Pero ojo, porque si River no va a la altura de Binacional va a tener una ventaja también… Será un beneficio para River? porque no están acostumbrados a la altura, y uno lo analiza como rival de grupo. Después, pensando en cuando nosotros enfrentemos a River, ya será otra cosa: nos toca la última fecha de la Copa y creemos que llegará con rodaje para enfrentarse a nosotros. Pero ahora, cuando tenga que arrancar, no le va a resultar fácil volver a su ritmo”.