(Guayaquil,junio20 )El lunes 22 de junio será un día clave para el regreso del fútbol ecuatoriano tras el confinamiento fruto de la pandemia por el Covid 19 la Ligapro convocó a los clubes a Consejo de Presidentes y tendrán que elegir entre el plan A o el B para establecer el formato de como se  jugará lo que resta del torneo en esta “nueva normalidad” que tiene a Ecuador y al mundo en jaque.

El plan A sostiene que no se toque nada ni se modifique el calendario de fechas establecido a inicios de año además que cada equipo mantenga la puntuación recibida, eso sí habrá que incluir varios miércoles,  mientras que el plan B cambia de formato es decir el torneo sería regional 8 equipos de la costa enfrentados entre sí y los 8 equipos de la sierra de idéntica manera ida y vuelta sin descenso.

Las condiciones y lineamientos que en mayo se tenían, van cambiando a medida que pasa el tiempo y descienden los contagios a tal punto que el COE Nacional (Comité de Operaciones de Emergencia) dio luz verde para los entrenamientos de los equipos desde el 10 de junio y se aspira que post reunión de presidentes plantearle al ente gubernamental una fecha ya definida en julio para el retorno del balón a las canchas de Ecuador. 

No sabemos cuál será el resultado de la votación a la que será sometida la dirigencia de los equipos, pero la percepción es que se mantendrá el plan “A” es decir todo como se venía jugando antes de la pandemia. Incluso el presidente Miguel Loor adelantó a la prensa “Ya abrieron los aeropuertos, las cosas van mejorando así sea poco a poco pero eso nos da cierta tranquilidad de que vamos a  poder jugar de manera normal”. “No hay la más mínima duda que debemos jugar el formato que estábamos jugando” sentenció Loor.

El Plan A que es el que va ganando acogida y adeptos mantiene la continuidad de lo actuado a inicios de año, un torneo de 16 equipos con dos fases de todos contra todos, un ganador de cada fase será finalista y en caso de repetir será el campeón, además de tabla acumulada para clasificación a torneos internacionales y descenso, con la salvedad que dos equipos descenderán y cuatro de la B subirán.

Poniendo en la balanza las dos propuestas, incluida una aparente disminución de contagios, la inmunización comunitaria, la cierta regularidad y apertura de servicios de transporte aéreo y gradual del terrestre interprovincial llegamos a la conclusión de que se mantendrá el formato con el que comenzamos.  

Desde nuestro punto de vista experimentar con el plan B no cabía en esta época en que la economía de los clubes y del ciudadano común está pauperizada peor aún que se jugará con estadios vacios, siendo la taquilla  un rubro o ingreso  importante para los clubes.

El tubo de ensayos del plan B que nos retrotraía a escenarios de los años 50 cuando se jugaban los torneos provinciales tendrá que esperar, al parecer el fútbol ecuatoriano con los protocolos le ganó la batalla al Covid y tendremos nuestro arrocito con menestra, yapingacho, platos autóctonos cocinándose en las diferentes canchas del país, señal elocuente de que gran parte del entretenimiento de los ecuatorianos retornará y estamos seguros que será para quedarse.