(Buenos Aires, diciembre 20).- Alrededor de 4 millones de argentinos se juntaron en el Obelisco, monumento central de Buenos Aires, y la Plaza de Mayo para saludar a los campeones del mundo.

Alrededor de la 1h00 (hora Ecuador) se dio la imagen más esperada, Lionel Messi bajando del avión con la medalla de oro colgando de su cuello, y la Copa del Mundo en su mano.

El camino de los jugadores fue una locura, bailes, alegría y celebración se vivía. A Messi le lanzaron un peluche de una tortuga ninja (apodo de Mbappé), e hizo estallar la carcajada del astro argentino. Todo fue alegría para los campeones del Mundo.

Sin embargo, los jugadores no pudieron terminar el recorrido por medidas de seguridad, y tuvieron que seguir saludando a los hinchas desde los helicópteros que tomaron para llegar al predio de Ezeiza.