PICADILLO DE FÚTBOL 

PICADILLO DE FÚTBOL 

POR RAÚL CRUZ MOLINA

(Quito, enero 8).- El inefable Gustavo Quinteros se involucró en un gran escándalo, la semana anterior. El actual DT de Colo Colo de Chile repartió a destajo señales obscenas a la hinchada de Antofagasta que lo presionó durante todo el partido. El técnico boliviano argentino no tuvo mejor idea que tomarse los genitales, ejecutando venganza por ‘mano propia’. Lo hizo en dos oportunidades hasta que el referí lo expulsó. Horas después pidió disculpas públicas, argumentando que los insultos lo desbordaron. Perdió la cabeza y actuó como un energúmeno.

Su repudiable actitud fue castigada con tres fechas de suspensión por las autoridades del balompié araucano. Colo Colo va camino del descenso en una campaña paupérrima de la que lo sindican como principal responsable. Quinteros, un prepotente de oficio, reflejó durante su estancia en Ecuador, que respiraba ‘aires especiales’. Creyó tener destino mesiánico. Dijo, que “en Ecuador, solamente un 2 por ciento sabían de fútbol”. Un ‘complejo de superioridad’, que le trajo consecuencias y más que a él, a la Selección, que no clasificó al Mundial de Rusia, tras un arranque espectacular. “Ecuador no merece ir al Mundial por estos dirigentes”, disparó y lo cumplió. Descalificó a Carlos Villacís y sus pares, que esperaron a que todo esté consumado para ponerle en la calle. Fue tarde. Dejó un ingrato recuerdo en la afición nacional.

La continuidad del golero Adrián Gabarinni en el cuidado del pórtico de Liga está en peligro. Aunque el jugador, que por ahora está en goce de vacaciones en Buenos Aires, no ha efectuado ninguna declaración al respecto, la apertura para el retorno de Alexander Domínguez es una señal que circula con fuerza en el ‘Mundo Liga’. Gabarinni atraviesa un serio problema familiar, que lo ataría en los próximos meses a suelo argentino. En cambio, ‘Dida’, que termina en junio su contrato con Vélez Sarsfield, se muere por volver. Desde lo económico, el egreso no sería oneroso y la ‘U’ podría contar con el arquero titular de la Selección de Gustavo Alfaro. Los planes no suenan mal. Aparte, Gabarinni tiene que renovar su contrato y los números son altos. En 15 días se dilucidará este dilema.

Siguiendo con Liga, el tema del invicto, ya ‘pasó a mejor vida’, en la óptica y en el sentir de varios personajes importantes. Rodrigo Paz, símbolo incomparable de la ‘U’ precisó que el asunto feneció. “Nos ganaron en ‘Casa Blanca’ y hay que aceptarlo, como el fin de la virginidad frente a Barcelona en nuestro estadio”, proclamó ‘Papá Oso’, como cariñosamente lo tratan los parciales ‘albos’. Impulsó al plantel a retomar el camino e ir por un 2021 progresista, que les permita volver al candelero.

La situación económica es angustiosa en los clubes ecuatorianos. La pandemia obliga a bajar los presupuestos. A pensar en jugadores de cómodo acceso. De ‘medio pelo’, dicen muchos. Lo dejan entrever las contrataciones en el arranque del año. Hay cambios de camisetas, pero no grandes efectos. Se prevé un torneo de mediano nivel. Nada más. Hasta ahora, no ha saltado un solo nombre grande que conmocione el ambiente. Y hablo en los clubes de órbita. En los llamados ‘chicos’, hay más remiendos que promesas. El mercado está en reversa.

La desesperación de muchos jugadores por obtener contratos, los va depreciando. Luis Alfonso Chango lo dice abiertamente: “los que me pedían 10 mil dólares mensuales hasta la semana anterior, ahora quieren jugar por $ 3.500. En ocho días más, pueden venir por una cantidad inferior”. Es que también se sobrevaloró a muchos jugadores. Se acostumbraron a percibir cantidades, que nuestro fútbol no está en capacidad de pagar. La muestra más clara es Deportivo Quito. Miren donde terminó por la irresponsabilidad de muchos de sus dirigentes, que también utilizaron el nombre del club para realizar actividades reñidas con la ley. El balompié nacional tiene que vivir su realidad. Un fútbol pobre, debe vivir como tal. Solamente cuatro clubes están fuera de la escala de visible necesidad. No hace falta nombrarlos. Los demás sobreviven en la ‘sala de urgencias’. Y a otros en cambio, los utilizan de ‘vidriera’ para promocionar jugadores y luego venderlos. Si me apuran doy los nombres.    

Hernán Barcos ha manifestado a su ‘íntimo círculo de promoción’, el firme deseo de retornar a Liga. En la ‘U’, su sola mención, es ‘mala palabra’. Nadie olvida en los pasillos del hermoso Complejo de Pomasqui, el irrespeto del ‘Pirata’ hacia Don Rodrigo, reclamando un premio atrasado. Sus ínfulas eran feroces. Se marchó ‘haciendo fieros’. No pasó nada en su paso por Atlético Nacional de Medellín. Ya fue. En Liga ya entendieron que no deben recoger escombros. Ya les pasó con el ‘Taca’ Bieler, que minimizó a la institución, tras su paso a Racing de Avellaneda, después de ganar la Copa Libertadores, en la que brilló.

Aucas anunció la contratación de Jonathan González, que está en pleno declive. Sus últimas temporadas registran un pobre rendimiento. De aquel jugador habilidoso y picante que brilló en Independiente del Valle, pasó desapercibido en Liga y otro par de clubes, ya no había mayores noticias. El Ídolo lo anuncia como lateral derecho. Nunca lo fue. Jugó siempre como volante externo. Seguramente, la idea es reflejar, que tras negociar a Jhon Jairo Espinoza al Chicago Fire de la MLS, traen rápidamente al sustituto. Qué bacanes. Ni para comenzar a compararlos. Por eso se irrita la hinchada. Les venden espejitos. Repito: se desprenden de las joyas finas y traen repuestos de tercera. De bambalina. Ya caducos. Gran negocio. Y así quieren llegar a calificar a la Libertadores. Sueñan despiertos. Saben que es una tremenda mentira.

Hasta la próxima…