(Guayaquil, septiembre 4).- Leer las redes sociales y encontrarse cada día con comentarios y adjetivos disfrazados de insultos dirigido a jugadores y cuerpo técnico de Emelec es por estos tiempos “trending topic”.

Es que el puesto 12 que ostenta el ‘Bombillo’ en la tabla, producto de sus 10 puntos, hablan de una crisis no sólo de resultados sino también de una serie de factores que hacen que el aficionado haya perdido toda esperanza en esta primera etapa y no vea luz al final del túnel para la segunda. Inclusive Nasib Neme trató de poner paños tibios al momento, pero el maquillaje no logra cubrir las imperfecciones.

La afición que vive de las mieles del tricampeonato y se vanagloria de la final con goleada al eterno rival, ve como afrenta y vergüenza la actual situación.

Emelec es hoy como esos restaurantes que sirven platos con buen precio cuya publicidad pinta bien, pero que al probarlos te saben peor. Y es cuando no sabes quién es el culpable si el cocinero (Rescalvo), los ingredientes (jugadores), o el dueño (Neme), del mal sabor del producto.

En las 10 fechas Rescalvo siempre varió en uno o dos nombres en su 11 principal, siempre probó con un 9 en punta que muchas veces fue la ‘Tuca’ Ordóñez y en otras ocasiones fue Barceló, o como ante Guayaquil City que decidió poner a los dos juntos y lo perdió 1-2 ante los de Pool Gavilánez.

El último partido ante El Nacional ya colocó a Joel Quintero en defensa y dejó por fuera al argentino Vega que viene en baja luego de una frustrada intentona por salir vendido a otro club a inicios de año.

Lo cierto es que ese polideportivo de los Samanes, lugar donde entrena el ‘Bombillo’ los hermanos Rescalvo lo han cogido como taller de experimentos con pipetas, tubo de ensayos, conejillos de indias y se la pasan probando y mezclando, medio ven que algo funciona mándalo a la cancha y el resultado se refleja en la tabla de posiciones, las canas y arrugas de sus fanáticos y la impotencia de un directivo que no es amante de cortar ciclos, incluso si ustedes leen a los “influencers” azules hay quienes ya lo tildan de necio, tozudo y hasta rácano.

Tengo la teoría de que Neme quiso remozar al equipo, dar el paso del cambio generacional sustituir a los viejos soldados por muchachos con proyección y es allí cuando fracasa en los intérpretes, por citar el apellido Cabezas que recorrió Europa empezando por Atalanta, seguido del Panathinaikos griego, Avelino también de Italia y por último un grande de Brasil como Fluminense antes de aterrizar en el lado azul del Astillero, demostrando muy poco en sus anteriores clubes, pasando por Rojas que llegó de Aucas que hoy “luce la 10” la de Bolaños, la de Beninca y que además se supo de ofertas para Brasil y se vio frustrado al no poder irse, que su juego presenta intermitencias, pero en la parte final del 2019 se echó el equipo al hombro y cambio críticas por elogios, jóvenes como Jackson Rodríguez, José Hernández, Wilmer Godoy Bryan Carabalí, la conscripción de Robert Burbano con Delfín.

“En fin y para no cansarlos, o se les tiene paciencia, o no todo pedazo de madera sirve para hacer un buen violín”.

O es mejor botar a 1 que a 22, pero ya sabemos que para eso Neme no se presta, simplemente no es su estilo, no concibe el fútbol y los procesos así.

A poner velitas para que Emelec resurga en la 2da etapa y los jugadores por fin comulguen con la idea del Mister Rescalvo, parece que ese castellano que el practica no cala en nuestro español guayaquileño.

La pregunta es: ¿usted amigo emelecista cuanto más esperará al ‘Bombillo’?