(Quito, octubre 20).- Jorge Célico, director técnico de la Selección Sub 20, mira con sano orgullo la
consolidación en la Selección Mayor de los chicos que fueron campeones Sudamericanos y terceros en el Mundial de Polonia el año pasado.

Los escogió y acogió cuando apenas mostraban destellos de talento porque la timidez de sus personalidades le ganaba por goleada a la calidad que él sabía que llevaban por dentro.

Los motivó, les hizo ganar confianza y con trabajo y disciplina pulió algunos detalles. Así armó
una generación de jugadores que fueron campeones del Sudamericano Sub 20 de Chile y
medallistas de bronce en la Copa del Mundo de la FIFA Sub 20 Polonia 2019.

Una cantera de talentos

Los chicos fueron creciendo; así en la cancha como en la vida. Y hoy a Jorge Célico se le ilumina la mirada cuando habla de ellos. “Hay que entender que, si bien nosotros buscamos un título, el principal objetivo de las divisiones juveniles es intentar proyectar la mayor cantidad de jugadores a la primera categoría y a la Selección Nacional, como fue el caso de estas Eliminatorias con jugadores como Gonzalo Plata, Leo Campana y Chiqui Palacios, que jugaron; y los que no, también, pues han sido producto de las canteras del Ecuador y la Selección”.

Junto a su staff de colaboradores, Célico trabaja incansablemente y se ilusiona con un futuro mucho más prometedor, al saber que contará con jugadores como Moisés Caicedo, que con apenas 18 años marcó el primer gol en el triunfo 4-2 sobre Uruguay por la segunda fecha de las Clasificatorias Sudamericanas. “Nos tiene muy contentos a todos, deseamos que él siga por el mismo camino y que sea en definitiva un aporte para la Selección Mayor”.

Gratitud al esfuerzo de todos

Mientras una nueva generación de preseleccionados de la Sub 20 cumple el octavo microciclo de trabajo en la Casa de la Selección con miras al Sudamericano de la categoría que se jugará en febrero de 2021 en Colombia, Célico reconoce el esfuerzo de todos los componentes del fútbol juvenil.

“Quiero agradecer a los clubes por la generosidad que tienen de prestarnos los jugadores; a los entrenadores, que día a día los forman silenciosamente. Y también a la afición porque yo veo que el ambiente está mejor y tenemos que seguir en ese camino, que cada día el ambiente sea más nítido, más cristalino porque esa vibra positiva nos llega a todos”.

Departamento de Comunicación FEF