(Guayaquil, noviembre 18).- La empresa internacional ‘The Coaches Voice’ analiza tácticamente lo que fue la victoria de Ecuador 6-1 ante Colombia, en la cuarta fecha de las Eliminatorias Sudamericanas, que le permiten terminar el año en zona de clasificación directa al Mundial de Qatar 2022.

Análisis táctico

Ecuador 6

  • Arboleda (7)
  • Ángel Mena (9)
  • Estrada (32)
  • Arreaga (39)
  • Gonzalo Plata (78)
  • Estupiñán (90+1)

Colombia 1

  • James Rodríguez (45+1, pen)

Ecuador se sitúa en la tercera plaza de los clasificatorios para el Mundial 2022, con nueve puntos, después de golear en casa a Colombia. Una victoria que, además, le sirve al seleccionado ecuatoriano para romper una racha de ocho años sin ganar a los cafeteros.

Los de Gustavo Alfaro no dieron opción a su rival, llegando a un 4-0 a favor antes del minuto 40. Un resultado ante el que Carlos Queiroz respondió modificando al equipo con cuatro cambios. Al margen del gol de James Rodríguez desde el punto de penalti poco antes de llegar al entretiempo, Colombia no pudo ofrecer mucho más en ataque. Un partido que se cerró con dos goles más de una acertada Ecuador que reafirma sus intenciones de estar en el Mundial de Qatar.

DISPAROS / A PUERTA

ECUADOR14 / 9COLOMBIA10 / 2

POSESIÓN

ECUADOR54%COLOMBIA46%

PASES / COMPLETADOS

ECUADOR327 / 268COLOMBIA286 / 211

FALTAS / AMARILLA / ROJA

ECUADOR17 / 3 / 1COLOMBIA17 / 5 / 0

Ecuador salió con una formación de un 4-2-3-1 (abajo), que en su estructura defensiva se convertía en un 4-1-4-1. Alfaro hizo varias modificaciones en el once inicial con respecto al partido frente a Bolivia de la tercera jornada de los clasificatorios para el Mundial 2022. Así, situó a Pervis Estupiñán como lateral izquierdo, además de dar entrada en el equipo a Pedro Perlaza, lateral derecho, Jhegson Méndez en el doble pivote y Adolfo Muñoz como extremo izquierdo.

Orden en las dos fases:

Los puntos claves de Ecuador en fase ofensiva fueron dominar el balón y aprovechar, a través de la circulación de balón, los cambios de ritmo en carriles laterales, donde generaba ventajas numéricas con la incorporación al ataque de Estupiñán y Perlaza. Ya en zona de finalización, Estrada garantizaba la profundidad posicionándose constantemente entre los centrales de Colombia. Mientras, en fase ofensiva, Alfaro desarrolló a su equipo en un bloque medio-alto, corto y compacto, que les permitiría controlar el juego en zona de construcción y en zona de finalización. Ecuador mantuvo vigilancias defensivas, con un marcaje individual sobre James Rodríguez con la intención de anular su juego y que no se pudiera asociar con Duván Zapata.

Colombia, que venía de una derrota en casa frente a Uruguay, también realizó cambios en el equipo, empezando por la portería, donde jugó Camilo Vargas por el lesionado David Ospina. En defensa, Luis Manuel Orejuela ingresó como lateral derecho, modificación que llevó a Guillermo Cuadrado a adelantar su posición al interior. También en defensa, Davinson Sánchez sustituyó al sancionado Yerry Mina, expulsado frente a Uruguay, mientras que Luis Fernando Díaz jugó por Luis Muriel. Carlos Queiroz desarrolló a la selección cafetera en un 4-3-3 en fase ofensiva, modificando la estructura a un 4-4-2 (abajo) en los momentos sin balón.

Debilidad en los costados:

En fase defensiva, Colombia buscó anular el juego por carriles laterales de su rival y cerrar línea de pase para evitar las asistencias de Mena. Una tarea que implicaba coordinar las marcas, manteniendo un bloque medio-alto y compacto. En ataque, optó por la amplitud de las líneas, con un juego vertical para conectar con Zapata en profundidad. James, por su parte, retrocedía para permitir el ingreso de Cuadrado por su perfil, buscando la asociación en los últimos metros con Zapata y Díaz.

Tanto Colombia como Ecuador se mostraron muy concentrados y ofensivos en los primeros minutos en un partido de ida y vuelta. Una situación de la que el seleccionado local salió muy favorecido, tomando una ventaja de dos goles. Desde este momento, Ecuador comenzó a buscar mucho más su juego por las bandas, desdoblando constantemente Estupiñán a su compañero por banda para desequilibrar la defensa colombiana.

Aprovechar los problemas en defensa:

El equipo de Alfaro tenía muy clara su ofensiva, llegando siempre en superioridad numérica con Ibarra, Caicedo Muñoz, Mena y Estrada, buscando este último ganar la espalda de los centrales y fijándolos para generar espacios para Mena, quien buscaba después las diagonales y los centros cruzados (abajo).

Por el contrario, a la selección de Colombia le costaba mantener la posesión del balón, lo que no le permitía llegar con claridad al área rival. Aun así, los visitantes no dejaban de buscar transiciones rápidas y aprovechar los contrataques con Díaz y Zapata como objetivos. Sin embargo, el acierto fue de nuevo para Ecuador, con un tercer tanto a la media hora de partido.

Un tanto que reflejaba los problemas del equipo de Queiroz en defensa, donde no lograba coordinarse y le costaba identificar las marcas. Esta situación llevó a un desequilibrio defensivo constante y, a su vez, a permitir el ingreso a las espaldas de los laterales de Ecuador, lo que generó en muchas ocasiones situaciones de dos contra uno en contra (abajo).

Cuatro cambios en Colombia:

Ecuador se había adueñado del encuentro controlando el ritmo de juego y rotando posiciones principalmente en los carriles laterales, con el objetivo de generar movilidad en ataque. Una superioridad que condujo a un cuarto gol, y que tuvo como respuesta cuatro cambios de Queiroz: salió Luis Manuel Orejuela, jugando desde entonces Cuadrado como lateral derecho, Frank Fabra entró por Johan Mojica en el lateral izquierdo, Wilmar Barrios por Mateus Uribe en el medio del campo y Luis Suárez sustituyó a Díaz en el extremo izquierdo.

La intención era reorganizar el equipo y darle mayor solidez, especialmente en defensa. Así, Colombia salió con otra mentalidad para enfrentar el segundo tiempo, adelantado un poco más sus líneas para buscar densificar carriles interiores en zona de construcción (abajo). También optó por presionar en bloque alto, con el objetivo de mantener el balón y aprovechar a Suarez y Zapata en ataque.

Pese a a que Colombia intentó controlar el ritmo del partido, el combinado de Alfaro mantuvo su perfil ofensivo con un juego más directo y salidas con pases a segunda línea, presionando también la salida de balón desde atrás de su rival (abajo) para provocar el error o el envío en largo.

Transiciones ofensivas:

En el desarrollo del segundo tiempo, las transiciones empezaron a convertirse en uno de los puntos fuertes de los locales, que identificaban con claridad los espacios para atacar. No necesitaba Ecuador muchos toques para conseguir este objetivo, llegando a zona de finalización con superioridades numérica de tres contra dos (abajo).

Colombia, a pesar de todo, siguió buscando reducir la ventaja en el marcador, lo que llevó a un partido más parejo en el dominio de la posesión. Con Cuadrado incorporándose al ataque por el carril lateral (abajo), el equipo de Queiroz intentó generar igualdad numérica en ataque, buscando el centro cruzado para Zapata.

En los últimos minutos llegarían los dos últimos goles de Ecuador, que siguió aprovechando las líneas adelantadas de su rival para rápidas transiciones tras recuperación. Seis tantos para cerrar una victoria histórica del equipo local.

“Quiero agradecerle a los jugadores por habernos regalado este triunfo. Fue una demostración cabal y elocuente del compromiso que existe en el grupo… Los jugadores estaban dispuesto a jugar con el corazón”, señaló Alfaro. El seleccionador de Ecuador destacó que su equipo imprimió velocidad en el medio campo para impedir el juego de James Rodríguez. “Neutralizamos el juego por las bandas y nos movimos con velocidad de tres cuartos para adelante”.

“Un resultado muy pesado del que no nos sentimos orgullosos. Ahora hay que levantarse con humildad y seguir adelante”, reflexionó Queiroz. “Nos hicieron goles en condiciones que Colombia no concede, si todos hablamos de una virtud de Colombia es su orden defensivo y no sufrir goles. En los últimos dos partidos nos tomaron mal y estoy seguro que es posible cambiar”, añadió el seleccionador de Colombia.