Pedaleadas de humildad y perseverancia, es lo que caracteriza al carchense Richard Carapaz, quien marcó un hito histórico al convertirse en el primer ecuatoriano en ganar el Giro de Italia.


Un largo camino de lucha y sacrificio, le ha tocado vencer a la “locomotora del Carchi”. Le robaron su primera bicicleta y en agosto del 2003, cuando su padre se dedicaba a la venta de chatarra, desde los metales retorcidos, encontró a quien sería su mejor amiga: la BMX color azul.


“La tenemos como reliquia de la familia”, manifestó Cristina, una de sus dos hermanas, quien recuerda que el ciclista la puso a rodar después de hallarla oxidada y sin llantas.


“A comerme el mundo con mi bici”

“Hasta los 15 años hacía bici por hacer, porque me gustaba. Mi bici era especial, mis amigos tenían su bici con ruedas y yo una sin rueda. Y no sé, se me abrió la puerta cuando empecé con el deporte, y entonces dije ahora si tengo que comerme al mundo con la bici, voy a darle hasta que se desgaste el pavimento”, cuenta el carchense en un video publicado por Movistar Team.

En el año 2014, sufrió un accidente donde los diagnósticos reflejaron que no volvería al ciclismo, sin embargo su valentía y hambre de gloria, le permitieron volver al ruedo.

Falta disciplinaria en Juegos Bolivarianos

En los Juegos Bolivarianos de Santa Martha del 2017, Carapaz junto a sus compañeros ciclistas Jonathan Narváez y Jonathan Caicedo cometieron un acto de indisciplina, lo que obligó a las autoridades a separarlos de la delegación tricolor. Pocos días después, los tres deportistas pidieron disculpas en una rueda de prensa, leyendo un comunicado que decía: Nos presentamos enojados con nosotros mismos por lo sucedido, como deportistas y seres humanos cometemos errores y este es uno de ellos, pedimos disculpas a todos, en especial a nuestras familias y a los niños, a quienes nos debemos”.

“Mi sueño era ganar el Giro de Italia”
Carapaz, relata que uno de sus sueños era ganar el Giro de Italia, el mismo que empezó a analizar cuando le dieron la oportunidad de competir.

Su casa ubicada en Playa Alta (en la provincia de Carchi, norte y fronteriza con Colombia), donde prevalece el campo, era el lugar perfecto para entrenar, pues reunía casi todas las condiciones de la competencia. “Fue una motivación extra para mí”, afirma Carapaz, quien en el 2013, logró su primer triunfo en el Campeonato Panamericano Sub-23.

En plena competencia, el 29 de mayo, Carapaz cumplía 26 años. Uno de los regalos que recibió fue una cajita y una carta enviada por su esposa a través de un grupo de amigos. El segundo por parte de sus patrocinadores fue una bicicleta color rosa que combinaba perfectamente con la “Maglia rosa”. “Está hermosa, es como cuando me dieron mi primera bici”, expresó el carchense.

Todo parecía mágico, pero faltaba el toque final para cerrar con broche de oro este fantástico sueño. Domingo 2 de junio, en medio de aplausos y con la expectativa envuelta en emociones, llega Richard Carapaz.

Échale leña al fuego

“Vamos papito, vamos Richard, si quieren sufrir, sufrimos todos, el que quiera llorar que llore, el que quiera vivir que viva este día histórico. Dale campeón, dale campeón, ahí está Richard, el campeón del Giro de Italia, lo tienen Ecuador, la locomotora del Carchi, échale leña al fuego Carapaz. Chucu chucu, que se viene una locomotora, campeón, lo logramos, que grande Richard, hiciste historia, te lo mereces”, fue el relato del comentarista argentino Mario Sábato, quien puso a soñar no solo al Ecuador, sino que conquistó al mundo entero.

Sus condiciones físicas, mezcladas con su inteligencia y firmeza, dieron a “Richie” -como lo llama su familia- un aliciente para defender contrarreloj la camiseta rosa del liderato al término de la etapa 14, con un tiempo de 4:02’23”.

Mientras se aproximaba a la meta, poco a poco disminuyó la velocidad y levantando su brazo derecho en señal de victoria se consagra campeón del Giro de Italia. Convirtiéndose en el primer ecuatoriano en ganar una de las grandes pruebas del ciclismo mundial.

“Los sueños están para cumplirse”

Sus lágrimas llenas de alegría y ante millones de aficionados, Carapaz conquista la Arena Verona.
“Este triunfo es mío, de mi familia. Creo hacen parte solo ellos: Mi esposa, mis dos hijos y mis padres”, recalcó el corredor de Tulcán.

El Trofeo Senza Fine, ya tiene nuevo dueño y es Richard Carapaz, quien no solo se convierte en un ejemplo de entrega y sacrificio, sino que deja un legado: los sueños pueden hacerse realidad.

“Yo creo que los sueños no están solo para verlos reflejados en un espejo, sino que los sueños se hicieron para cumplirse”.

DATOS

Nació 29 de mayo de 1993
Comunidad La Playa, Parroquia El Carmelo, Tulcán
2013: Campeón Panamericano en Ruta Sub 23
2015: Campeón de Vuelta de la Juventud de Colombia
2016: Campeón de Vuelta a Navarra en 2016
2018: Campeón de Vuelta a Asturias y ganador de 1 etapa del Giro de Italia
2019: Campeón del Giro de Italia