(Guayaquil, mayo 15).- Víctor Mendoza, ex aquero de Barcelona Sporting Club, en entrevista con radio Caravana, habló de los momentos que vive en la ciudad de Guayaquil donde se radica en la actualidad y que al momento se encuentra sin trabajo.

El ‘Espartaco’ Mendoza, contó cómo surgió la lesión que lo dejó sin caminar: “Yo tuve un partido que Barcelona jugó en Quito con El Nacional, una pelota que dio el rebote y yo me lancé a que la pelota no entrara y le queda de bolea a Cléber Chalá y me da el golpe en la cabeza. Ahí quedé lesionado de la columna, me operé y realmente no quedé bien y estuve por 18 meses en una silla de ruedas”.

“Ahí fue cuando tomé la decisión de irme a los Estados Unidos y poderme re operar allá y gracias a Dios he vuelto a caminar. Todo eso, ahora que ya con los 58 años que tengo, esas lesiones me están repercutiendo en mi salud, porque estoy con la neuritis”, agregó el ex golero del cuadro ‘torero’.

Ante la consulta de cómo es su relación con su hijo Víctor Mendoza: “La verdad que la relaciones no son buenas con mi hijo a raíz que yo me separé de ellos. Lastimosamente uno los errores los tiene que pagar, yo asumo la responsabilidad, yo soy el culpable de tener ese distanciamiento con mi hijo, pero eso no quiere decir no deja de serlo; espero antes de cerrar los ojos darle un abrazo a mi hijo y darle unos consejitos pues de lo que yo fui como arquero, creo que le viene bien, pero yo confío en Dios y esperemos que todo salga bien”.

“La última vez que hablé con él (hijo) yo estaba en Nueva York y ya lo noté un poco diferente; ya las últimas palabras que él me dijo fue que me dedicara a mi familia y no los llamara más; ahí cambiaron todos los números, ya no pude tener más contacto. Entonces yo lo +único que quiere es el bien y la felicidad para mis hijos y decidí dejar así las cosas”, agregó.

Su vínculo en los inicios de su hijo como arquero: “Ahí está a la vista; yo cuando me mudé el estaba pequeño, yo lo llevaba al estadio y hay una foto donde se ve que yo le estoy enseñando como agarrar el balón a mí hijo, lo llevo a los camerinos, le pongo los zapatos, los guantes, lo sacaba a la cancha y ya por ahí a él le fue gustando y yo le iba enseñando cositas. Ya fue creciendo y realmente él ya lo está demostrando. Con las condiciones que tiene, espero que le vaya muy bien”.

La actuación de Víctor Mendoza hijo en la cancha de Cerro Porteño: “La verdad que en mi vida, nunca he estado tan nervioso como ese día ante Cerro Porteño, porque si Barcelona no clasificaba en el repechaje, sabe lo que pasaba?, todos los ojos estaban puestos en Víctor. Yo estaba frente al televisor con unos amigos y me tuve que salir porque me puse nervioso”.

“El puesto más difícil es el arquero, pero a mi hijo lo único que le falta es tener más oportunidades, ya lo ha demostró, él tiene que afianzarse en ese puesto y no dejárselo quitar. Él tiene que arriesgar, tiene que trabajar muy duro y más que todo tiene que mantener la humildad. Cuando un futbolista, mientras mantenga la humildad, va a llegar lejos”.